Esta es mi historia.

Nunca imaginé que, a esta etapa de mi vida, descubriría mi verdadera vocación: la interpretación.

Me siento profundamente afortunada de haber entrado en este mundo fascinante que es dar vida a personajes, habitar sus emociones y hacerlos propios hasta sentirlos casi adheridos a la piel. Cada personaje es un viaje, a veces muy distinto a mí, y sin embargo siempre encuentro en él un lugar desde el que conectar y sentirme cómoda.

En cada rodaje y en cada obra de teatro en la que participo descubro algo nuevo. Afronto cada experiencia con curiosidad, con ganas de aprender y con la ilusión de quien sigue mirando el mundo con ojos de niña, intentando siempre dar lo mejor de mí.

Fuera de los escenarios soy amante de la naturaleza, de los paseos por la montaña, de la meditación y de la bachata. Pero, sobre todo, soy amante de mi familia, porque sin ellos no estaría viviendo este camino que hoy me llena tanto.

Mi sueño es seguir creciendo en el mundo de la interpretación, continuar aprendiendo y evolucionando, no solo como actriz, sino también como persona, viviendo cada experiencia con intensidad y gratitud.